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Observación: este artículo lo realicé ayer domingo y como se observa en la gráfica, como a eso de las 20 horas (entre el 6 y 9) la predicción era de vientos de 4 nudos. Yo me lo creí y en vez de coger el paramotor cogí el catamarán (Nacra 5.0), el mismo del relato que está en la sección "Botas, Mochila y Bastón y relato la subida a Riomalo de abajo.
Si, como hasta esa hora no había casi viento en el embalse de Gabriel y Galán, de hecho tuve que tirar del remo porque aquello no navegaba. El poco viento iba y venía y yo acordándome de esos 4 nudos.
Cosas de la meteo local que no recoge esta tecnología y que solo saben de ella los pastores. En un abrir y cerrar de ojos comienza a entrarme por sotavento “un vientecillo” algo sospechoso, me mosqueo porque veo una formación nubosa rara, me pongo el chaleco, ato todo bien y navegando de empopada.
Fue visto y no visto y en menos de un minuto mas que navegando estaba volando… los dos patines se clavan a la vez en el agua y observo que se levanta el catamarán de atrás y salto por los aires. Nada, que no me dio tiempo a reaccionar, que esa galerna le dio la vuelta al barco como si fuera un pelele y el Noaa no decía nada.
El resto de la peripecia me la reservo porque esto es de Paramotor y la moraleja es la siguiente: mucha tecnología pero los pastores llevan en la tierra más que los satélites y las máquinas.
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